Sobre Gota...

Algunas veces se la denomina la "enfermedad de los reyes", debido a que desde hace muchos años las personas han asociado en forma errónea la clase de consumo excesivo de comida y bebida que sólo los ricos y poderosos podían afrontar. De hecho, la gota puede afectar a cualquier persona, y sus factores de riesgo varían. 

 

Afortunadamente, es posible tratar la gota y reducir sus ataques, que son muy dolorosos, evitando los alimentos y la medicación que la desencadenan y tomando medicamentos que pueden ayudar.

 

 

 

Datos breves

 

La hinchazón con dolor intenso de una articulación, con mucha frecuencia del dedo gordo u otra parte del pie, puede indicar gota.
Existen tratamientos, pero la terapia debe adaptarse a cada persona. Evitar las bebidas alcohólicas y determinadas carnes y pescados puede ayudarlo a prevenir futuros ataques de gota.

Los pacientes pueden necesitar medicamentos para reducir sus niveles elevados de ácido úrico en sangre que pueden predisponer a la gota. El objetivo es un nivel de ácido úrico de menos de 6 miligramos por decilitro (mg/dl). 

 

 

 

 

¿Qué es la gota?

 

La gota es una forma dolorosa y potencialmente incapacitante de artritis que ha sido reconocida desde tiempos antiguos. Los primeros síntomas son por lo general episodios intensos de hinchazón dolorosa en articulaciones individuales, la mayoría de las veces en los pies, en especial el dedo gordo. El sitio hinchado puede estar enrojecido y tener temperatura.  Hay tratamientos disponibles para controlar la mayoría de los casos de gota. Sin embargo, diagnosticarla puede ser difícil y los planes de tratamiento suelen tener que adaptarse a cada persona. 

 

 

¿Qué causa la gota? 

 

La gota se manifiesta cuando un exceso de ácido úrico (un producto residual normal) se acumula en el cuerpo y se forman depósitos de cristales de urato en forma de agujas en las articulaciones. Esto puede suceder debido a que aumenta la producción de ácido úrico o, con mayor frecuencia, porque los riñones no pueden eliminar en forma adecuada el ácido úrico del cuerpo.

 

Ciertos alimentos y fármacos pueden elevar los niveles de ácido úrico y conducir a ataques de gota.

Entre ellos, se incluyen: 

 

  • alimentos como mariscos y carnes rojas;

  • alcohol en exceso;

  • bebidas y alimentos azucarados con alto contenido de fructosa; algunos medicamentos:

  • Aspirina en bajas dosis (pero como puede ayudar a proteger contra ataques cardíacos y cerebrales, no recomendamos que las personas con gota dejen de tomarla);

  • Algunos diuréticos (“píldoras de agua”) como la hidroclorotiazida (Esidrix, Hydro‐D);

  • Inmunosupresores usados en el trasplante de órganos como la ciclosporina (Neoral, Sandimmune) y el tacrolimus (Prograf). 

 

Con el transcurso del tiempo, los niveles elevados de ácido úrico en la sangre pueden ocasionar depósitos de cristales de urato en las articulaciones y alrededor de ellas. Estos cristales pueden atraer a los glóbulos blancos, lo que ocasiona ataques de gota intensos y dolorosos, y artritis crónica. El ácido úrico también puede depositarse en el tracto urinario, lo que genera cálculos renales.

 

 

¿Quién contrae gota?

 

La gota afecta a más de 3.000.000 de estadounidenses. Esta afección y sus complicaciones se presentan con mayor frecuencia en hombres, mujeres posmenopáusicas y personas con enfermedad renal. Está relacionada en forma estrecha a la obesidad, la hipertensión (alta presión sanguínea), hiperlipidemia (colesterol y triglicéridos elevados) y diabetes. Por sus factores genéticos, la gota tiende a ser un rasgo de algunas familias. Rara vez afecta a los niños. 

 

 

¿Cómo se diagnostica la gota?

 

Algunos otros tipos de artritis pueden presentar síntomas similares a los de la gota, por lo que es clave realizar el diagnóstico adecuado (detección). Los proveedores de atención de salud sospechan la presencia de gota cuando un paciente tiene hinchazón de articulaciones y dolor intenso en una o dos articulaciones al principio, seguido de períodos sin dolor entre ataques. Los primeros ataques de gota se inician con frecuencia durante la noche.

El diagnóstico depende de hallar los cristales característicos. El médico puede utilizar una aguja para extraer líquido de una articulación afectada y lo examinará en un microscopio a fin de determinar si hay cristales de urato. Los cristales también pueden hallarse en depósitos llamados tofos que pueden aparecer bajo la piel. Estos tofos aparecen en casos avanzados de gota.

Es importante medir los niveles de ácido úrico en la sangre pero algunas veces puede ser engañoso, en especial si se miden en el momento de un ataque agudo. Los niveles pueden ser normales durante un breve período o incluso reducidos durante un ataque. Incluso las personas que no tienen gota pueden tener niveles elevados de ácido úrico.

Las radiografías pueden mostrar daño en las articulaciones en los casos de gota de larga duración. Una ecografía y una tomografía computada (TC) de energía dual pueden mostrar las características tempranas de una articulación afectada con gota. Estas técnicas de diagnóstico por imágenes también puede ayudar a sugerir el diagnóstico. 

 

¿Cómo se trata la Gota?

 

La gota se trata dependiendo la etapa en la evolucion de le enfermedad que encontremos al paciente, por ejemplo:

 

1.- Tratamiento de ataques agudos.

 

  • Un tratamiento de una aparición activa de gota es la colchicina. Este medicamento puede ser eficaz si se administra al comienzo del ataque. Sin embargo, la colchicina puede provocar náuseas, vómitos, diarrea y otros efectos secundarios que pueden hacerse menos frecuentes con dosis reducidas.

 

  • La colchicina también tiene un papel importante en la prevención de los ataques de gota (vea más adelante). 

 

  • Los antiinflamatorios no esteroides, llamados comúnmente AINE, son medicamentos similares a la aspirina que pueden aliviar la inflamación y el dolor de las articulaciones y de otros tejidos. Los AINE, como la indometacina y el naproxeno, se han transformado en el tratamiento elegido para la mayoría de los ataques agudos de gota.

 

  • Algunas personas no deben tomar AINE debido a afecciones como úlcera o deterioro de la función renal o el uso de anticoagulantes. 

 

  • Los corticosteroides como la prednisona y la triamcinolona son opciones útiles para los pacientes que no pueden tomar AINE. Si se las administra por vía oral (por boca) o en forma inyectable en el músculo, estos medicamentos pueden ser muy eficaces contra los ataques de gota.

 

  • Si sólo hay una o dos articulaciones afectadas, el médico puede inyectarle un corticosteroide directamente en la articulación.

 

  • Los proveedores de atención de salud pueden recetarle anakinra, un “antagonista de la interleucina 1 beta” para un ataque intenso de gota. Aunque este fármaco para la artritis reumatoide no está aprobado para el tratamiento de esta enfermedad por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), puede aliviar con rapidez los síntomas de la gota a algunos pacientes. Algunos remedios caseros pueden ayudar a calmar el dolor. 

 

2.- Tratamiento para retirar el exceso de ácido úrico.

 

  • Los pacientes con ataques repetidos de gota, niveles anormalmente elevados de ácido úrico en sangre o tofos o cálculos renales deberían considerar seriamente tomar medicamentos para reducir sus niveles de ácido úrico. El medicamento que se utiliza con mayor frecuencia para regresar los niveles sanguíneos de ácido úrico a lo normal es el alopurinol (Zyloprim), que bloquea la producción de ácido úrico. El febuxostat (Uloric) es una opción más reciente que actúa de igual forma.

 

  • El probenecid (Benemid) ayuda a los riñones a eliminar el ácido úrico. Sólo deberían tomar este medicamento los pacientes con buena función renal que no producen ácido úrico en exceso.

 

  • La pegloticasa (Krystexxa) es inyectable y destruye el ácido úrico. Es indicada para pacientes que no responden a otros tratamientos o no los toleran. Se están desarrollando nuevos fármacos para reducir los niveles de ácido úrico y tratar la inflamación de gota.

 

  • A menudo, los estallidos de gota pueden producirse cuando comienza a tomar por primera vez medicamentos que disminuyen los niveles sanguíneos de ácido úrico. Se pueden prevenir estos estallidos usando además bajas dosis de colchicina o AINE. Con frecuencia, los médicos recomiendan a los pacientes seguir tomando la colchicina en una dosis baja preventiva junto con el medicamento reductor del ácido úrico durante al menos seis meses. 

 

¿Por que algunos tratamientos previos para la gota que he recibido no han sido exitosos?

 

Lo que funciona bien para una persona puede no funcionar igual de bien para otra. Por lo tanto, las decisiones sobre cuándo comenzar un tratamiento y qué medicamentos tomar deben ser adaptadas a cada paciente. Las elecciones de tratamiento dependen de la función renal, otros problemas de salud,

preferencias personales y otros factores. 

 

¿Puedo tomar decisiones en mi tratamiento?

 

Por su puesto que si, de hecho la decision concensada entre el Reumatólogo y el paciente con artritis por Ácido úrico debe ir orientada a las metas acordadas entre ambos. Su participación como paciente en la toma de decisiones sobre su tratamiento es sumamente importante. 

 

¿Puedo tener una dieta sin restricciones si tengo gota?

 

Lo que usted come puede aumentar los niveles de ácido úrico. Limite la cantidad de bebidas de alta fructosa, como los refrescos no dietéticos, jugos, bebidas endulzadas con fructuosa, etc. Tampoco debe beber alcohol, en especial cerveza. Restrinja la ingestión de alimentos ricos en purinas, compuestos que se convierten en ácido úrico. Estos compuestos se encuentran en gran cantidad en la carne vacuna y algunos tipos de mariscos. Las purinas en los vegetales parecen ser seguras, según nuevas investigaciones. Los productos lácteos con bajo contenido de grasa pueden ayudar a reducir los niveles de ácido úrico.  En casi todos los casos, es posible tratar la gota con éxito y llevar los ataques a un final gradual. El tratamiento también puede disminuir la cantidad y el tamaño de los tofos. 

 

¿Cual es el papel del Reumatólogo en la Gota?

 

El tratamiento de la gota puede ser difícil debido a las enfermedades coexistentes y otros medicamentos. Como expertos en el tratamiento de la artritis, los reumatólogos examinan a los pacientes para aprender si la gota es la causa de su artritis y educarlos sobre el papel de los medicamentos y su uso correcto, y sobre otros tratamientos para esta enfermedad. También actúan como un recurso para los médicos de atención primaria. 

 

Puntos para recordar:

 

  • Los ataques de artritis que vienen y se van son un síntoma de gota.

  • Descubrir los cristales característicos en el líquido de las articulaciones permite a los proveedores de salud diagnosticar la gota en forma correcta.

  • Existen dos tipos de medicamentos para la gota: en primer lugar están las AINE, la colchicina y los corticoesteroides para control de ataques agudos de dolor articular; y en segundo lugar, después de que se han resuelto los ataques, están los medicamentos que pueden reducir el nivel de ácido úrico con el tiempo, para prevenir los ataques o hacer que se produzcan con menor frecuencia.

  • Las personas que padecen de gota crónica por lo general requieren tratamiento farmacológico de por vida para reducir los niveles de ácido úrico.

  • Los cambios en el estilo de vida como controlar el peso y limitar el consumo de alcohol y de comidas con carnes y pescados ricos en purinas pueden ayudar también a controlar la gota. 

 

 

Información recabada por expertos certificados en el Tema, con apoyo de material para pacientes del Colegio Americano de Reumatología

Esta hoja de datos para pacientes se proporciona solamente para información general. Las personas deben consultar a un proveedor de salud calificado para obtener asesoramiento médico profesional, diagnóstico y tratamiento de una condición médica o de salud.